Solarigrafía es la imagen que registra la huella del sol en su movimiento aparente sobre la bóveda celeste. Esta imagen es producida por cámaras estenopeicas cargadas con papel fotosensible, de tal modo que apa- recen como huellas visibles sin necesidad de ser procesadas químicamente. Para conseguir estas imágenes son necesarias largas exposiciones de tiempo que ocupan desde un día, hasta varias estaciones durante el año. Es una técnica simple que produce resultados sorprendentes. La imagen aparece directamente en el papel fotosensible a través de su oscurecimiento natural, como una imagen negativa e invertida. El papel es entonces escaneado y procesado creando un archivo digital. Los originales sélo se pueden ver en condiciones de luz atenuada.

La solarigraféa produce imégenes inquietantes, producto de la acumulación, como de palimpsesto, de distintas condiciones del entorno: la luz (que impresiona el papel) humedad (que altera las sales de plata y produce efectos de color), los insectos (que llegan a anidar en su interior) o si son descubiertas o no. Esta técnica, con su capacidad de hacer una grabación estética del tiempo, parecía el método prefecto para conseguir imágenes que reflejasen la condición de tiempo suspendido en el espacio comprendido entre el abastecimiento (Mercamadrid) y el desecho (Valdemingómez) de la ciudad de Madrid.